Croquetas de arroz, puerro y calabacín

¡¡Buenas noches a todos y a todas!!

Hoy estoy muy contenta ya que he pasado un día precioso en Barcelona. He disfrutado de un buen paseo, de una buena comida (100% raw & vegan) y de una buena mañana de compras, muy productiva… y para mejorar aún más este día cuando he llegado a casa, después del gimnasio, me pongo a leer los e-mails y me han invitado, la próxima semana, a un encuentro-merienda de “blogueros cocineros” en “OBBIO FOOD” en el que degustaremos especialidades dulces y saladas del chef de este genial establecimiento. Así que, os mantendré informados/as y compartiré lo vivido con vosotros… ¡qué ilusión! 

Por otro lado, he dedicado, parte de la tarde, a preparar unas riquísimassssss croquetas de puerro y calabacín, que ahora mismo compartiré con vosotros y espero que os gusten muchoooooo.

Los ingredientes que vais a necesitar son: 

– 1 calabacín

– 2 puerros grandes

– 25 gr de arroz integral

– 1 cebolla

– 1 diente de ajo

– 5 cucharadas de harina de trigo integral 

– Nata vegetal para cocinar (si la encontráis, podéis usar una de avena de la casa “Oatly”, a mi me gusta mucho)

– Sal

– Pimienta negra molida

– Nuez moscada en polvo

– Leche de avena

– Pan rallado integral

– Aceite de oliva

Ahora vamos a empezar a preparar las croquetas:

Primero de todo cortamos, a trocitos muy pequeños, y lavamos los puerros, la cebolla, el ajo y el calabacín.

Ahora, en un cazo ponemos a hervir agua con sal y cocinamos el arroz integral durante 40-45 minutos. Cuando esté listo, lo colamos y reservamos. 

Luego ponemos aceite de oliva en una sartén y salteamos bien las verduras hasta que queden bien blanditas. Dejamos que se evapore bien toda el agua que suelta el calabacín. En este momento ponemos la sal, la pimienta y la nuez moscada a nuestro gusto.

Acto seguido, añadimos las cucharadas de harina (si lo consideráis necesario, podéis agregar alguna cucharada más) y dejamos que la harina se tueste un poquito, sin dejar de remover. Acto seguido añadimos el arroz y lo removemos para que mezcle con el resto de ingredientes. 

Luego añadimos la nata vegetal (no demasiada, pensar que ha de quedar una masa espesa para que no se deshagan las croquetas al freírlas) y removemos bien para que se mezclen todos los ingredientes y dejamos reposar nuestras masa unos minutos hasta que se enfríe y se acabe de compactar.

Acto seguido, preparamos un plato en el que ponemos leche de avena y otro en el que ponemos pan rallado integral. Ahora, vamos cogiendo la masa de las croquetas para darles forma y las mojamos con la leche vegetal y el pan rallado un par de veces para que nos quede una cobertura bien crujiente. 

Para finalizar, ponemos una sartén con abundante aceite de oliva y cuando esté muy caliente vamos añadiendo poco a poco las croquetas y las freímos por ambos lados hasta que queden bien doraditas. 

Y ahora, a disfrutarlas…

Bon appetit!!!!!!!

Imagen

Anuncios

Magdalenas integrales de avena y arándanos

¡Buenos días!

Hoy os traigo unas deliciosas magdalenas integrales y veganas. La receta es una adaptación de unas cupcakes de arándanos y limón del grandísimo Toni Rodríguez de Lujuria vegana… ¡le adoro! Son super fáciles de hacer y están buenísimas. 

Para hacerlas vais a necesitar:

– 300 gr de harina de trigo integral

– 220 gr de azúcar moreno

– 50 gr de copos de avena

– 2 cucharaditas de levadura en polvo

– Media cucharadita de sal

– Media cucharadita de canela (opcional)

– 200 gr de leche de soja o arroz

– 130 gr de aceite de girasol

– Ralladura de un limón

– 140 gr de arándanos

Para prepararlas tenéis que:

Antes de empezar, precalentamos el horno a 180º.

Luego mezclamos en un bol todos los ingredientes secos: la harina integral, la levadura, el azúcar moreno, la avena, la sal y la canela y los mezclamos todos bien. Luego rallamos la piel de un limón y la añadimos al bol.

Acto seguido agregamos los ingredientes líquidos al bol donde están los ingredientes sólidos: la leche de soja o arroz y el aceite de girasol. Ahora con la ayuda de unas varillas lo mezclamos todo bien.

Por último, añadimos los arándanos y removemos con mucho cuidado para que no se rompan. 

Ahora solo queda rellenar las cápsulas de magdalena un poco más de la mitad y meterlas en el horno, durante unos 25 minutos, más o menos. El tiempo variará según cada horno. Para saber si están listas pincharlas en el centro y cuando el palito salga limpio, ya tendréis listas vuestras magdalenas. 

Imagen

¡¡Espero que las disfrutéis!! 

Besitos a todos y a todas.

Granola crujiente de avena y quinoa

¡Buenas noches!

La receta de hoy es para que os preparéis unos riquísimos y nutritivos desayunos o meriendas o para picar entre horas. Este muesli o granola podéis acompañarlo de alguna leche vegetal que os guste (leche de almendras, de avellanas, de espelta, de arroz…), de yogur de soja, de fruta…

Es muy fácil de preparar y los cereales que yo uso los podéis cambiar por otros que os gusten más. Los que yo he utilizado, en este caso, son copos de avena y copos de quinoa. Además, es una receta libre de azúcares, ya que utilizo siropes para endulzar el muesli.

Los ingredientes que vais a necesitar son:

– Aceite de coco

– Sirope de arroz

– Sirope de agave 

– Copos de avena

– Copos de quinoa

– Semillas de sésamo

– Pipas de girasol

– Semillas de lino 

Pasas

– Coco rallado

– Canela

Para hacer el muesli:

Poner un poquito de aceite de coco en una sartén y agregar los copos de avena y los copos de quinoa, la cantidad que vosotros consideréis, según cuanto muesli queráis preparar. Los salteamos un poquito, no dejamos que se doren en exceso y vamos añadiendo el resto de los ingredientes. No dejamos de remover.

Al final agregamos el sirope de arroz y el de agave para que se compacten los cereales y las semillas y también para endulzar. Por último, ponemos la canela y el coco rallado y seguimos removiendo.

Cuando los ingredientes estén bien mezclados, los pasamos a una bandeja para horno y los horneamos durante unos 15 minutos. Durante este proceso, debemos abrir y remover, al menos un par de veces, los cereales para que se acaben de dorar por igual. 

Cuando los hayamos sacado del horno debemos ir removiéndolos, de vez en cuando, con la ayuda de un tenedor, para que no se queden todos enganchados y tengamos un montón de muesli casero enganchado e incomible… jejeje 

Cuando se haya enfriado, os lo podréis comer… ¡¡Disfrutarlo!! ¡¡Está de viciooooo!!

Imagen

¡¡Besooosss para todos/as!!

Galletas de muesli

¡¡Buenas noches!!

¡¡Uffff… Hace mucho que no escribo ninguna receta…!! Pero es que últimamente me falta tiempo, 24 horas al día, a veces, parecen pocas… jejeje  

Así que entre hoy y mañana os explicaré dos recetas riquísimas, una dulce y otra salada. Hoy os enseñaré a preparar unas ricas galletas de avena libres de productos animales. De esta manera, os quiero demostrar como podemos elaborar dulces buenísimos sin necesidad de usar huevos y lácteos. 

Y ya que estamos hablando de pastelería vegana, quería explicaos que el viernes pasado estuve en un “showcooking” organizado por “Cookiteca” con el cocinero vegano Toni Rodríguez (ya os hablé de él en otro post) y nos enseñó a hacer: cookies con glaseado de pistachos y fresas, crepes con praliné de chocolate y avellanas y esencia de mandarina y tarta de pera con crema de yuzu. Fue una experiencia genial, hacía mucho tiempo que tenía ganas de conocerle y de verle trabajar. Esto ha sido posible ya que me apunté a un sorteo y me tocó… ¡¡así que he tenido la oportunidad de verle cocinar y de aprender de él!! Estaba todo delicioso y era veganoooooo, ¡¡qué maravilla!! Imagen

Ahora vamos con los ingredientes que vamos a necesitar para hacer nuestras galletas:

– 150 gr de harina de trigo o espelta integral

– 75 gr de azúcar moreno de caña

– 150 gr de aceite de coco

– 50 gr de coco rallado

– 25 gr de salvado de avena

– 60 gr de copos de avena

– 1 cucharada de semillas de chía

– Un puñado de pasas

Un puñado de avellanas

Un puñado de nueces

– 2 cucharadas de sirope de ágave

– 1 cucharadita de levadura en polvo

Ahora vamos a prepararlas:

Primero de todo, vamos a precalentar el horno a 180º. Acto seguido, mezclamos en un bol la harina integral, el azúcar moreno, los copos de avena, las pasas,las avellanas y las nueces troceadas, el salvado de avena, las semillas de chía, la levadura en polvo y el coco. Lo removemos con una cuchara para que se mezclen bien todos los ingredientes.

Ahora ponemos el aceite de coco y el sirope de ágave a calentar en un cazo y removemos hasta que se funda. Añadimos estos ingredientes líquidos a los sólidos y mezclamos hasta formar una masa homogénea.

Para finalizar, en una bandeja de horno forrada con papel de hornear vamos haciendo bolitas de masa del mismo tamaño  y que estén bastante separadas y las horneamos durante unos doce minutos aproximadamente (el tiempo de cocción puede variar según cada horno) con la bandeja situada en la mitad del horno. Cuando haya pasado el tiempo, las retiramos del horno y las ponemos en una rejilla para que se enfríen. 

Imagen

Así de fáciles y así de ricas… ¡¡ya veréis como os gustarán!! Yo las llevé un día de excursión y no quedó ni una jejeje

P.D: Os recomiendo añadir a vuestra dieta el consumo regular de avena, ya que es una fuente muy rica de fibra y proporciona mucha energía a quién la consume. Además reduce los niveles de colesterol, tiene propiedades antioxidantes, disminuye la presión arterial, regula el nivel de azúcar en sangre y tiene propiedades diuréticas. 

Porridge o crema de avena con arándanos y cacahuetes

¡¡Buenas noches!!

¿Como va el síndrome post-vacacional? Yo de momento lo llevo bien… empecé a trabajar el lunes y la verdad es que lo he cogido con ganas. Para los que no me conocéis soy maestra de Primaria y estos días estamos dejándolo todo listo antes de que lleguen los alumnos. 

La receta de hoy será para que empecéis bien el día, tomando un desayuno rico, sano y sobretodo energético, para poder aguantar bien toda la jornada. 

A mi me encanta desayunar, de hecho creo que para mí es uno de los mejores momentos del día. Además, desayunar me parece una buena motivación para levantarse de la cama. Por eso, por la mañana me tomo mi tiempo, tanto para prepararme, como para comerme mi desayuno. 

No sé si habéis probado o no el porridge, pero yo lo hice por primera vez en Londres y me alucino. Cada mañana desayunaba en una cafetería/panadería/restaurante que se llama “Le pain quotidien” (si no habéis ido os la recomiendo, hacen muy buenos desayunos y brunch y gran parte de los productos que utilizan son ECO). Aquí os dejo su página web:

http://www.lepainquotidien.es/

A lo que ibamos… Allí fue donde probé el porridge o también llamada crema de avena o gachas de avena. Y consiste en hervir copos de avena con leche (en mi caso, leche vegetal). Lo que más me gusta es que puedes acompañarla con lo que quieras: fruta fresca (moras, frambuesas, manzana, higos…), frutos secos (dátiles, pistachos,  nueces, pipas, sésamo…), mermeladas (de fresa, de arándanos, de albaricoque…) y especias (canela, vainilla, cardamomo, clavo…), ¡dar rienda suelta a vuestra imaginación!

Espero que os animéis a probarla en casa y que encontréis cual es la combinación de sabores que más os gusta… ¡¡No os defraudará!! 

Vamos con los ingredientes de este porridge:

– Copos de avena

– Leche vegetal 

– Sirope de ágave o panela

– Canela molida

– 1 cucharada de crema de cacahuete

– Un puñado de arándanos frescos

– Un puñado de cacahuetes

– Una cucharada de mermelada de arándanos (opcional)

Ahora solo tenéis que:

Poner en una cazuela la cantidad de copos de avena que vamos a querer (tenéis que pensar que al cocinarlos se hinchan, así que no pongáis muchos… más o menos entre 60-70 gr por persona). Agregar la leche vegetal hasta que queden cubiertos los copos de avena. Ahora lo dejamos reposar una media hora, sin ponerlo al fuego.

Una vez pasado este tiempo vamos a cocinar nuestra avena. Para hacerlo tenéis que poner el fuego bien bajito e ir removiendo constantemente para evitar que se os pegue al fondo de la cazuela y por consiguiente se os queme. Cuando empiece a hervir lo retiráis del fuego, añadís el sirope de ágave o panela a vuestro gusto, volvéis a remover y dejáis reposar unos 2-3 minutitos. 

Ahora solo falta que lo aderecéis con vuestro acompañamiento y estará listo para que os lo comáis. En este caso, en el momento de cocinar la crema de avena añadiremos una pizca de canela molida y una cucharada de crema de cacahuete y por encima lo decoraremos con unos arándanos y unos cacahuetes. Y si os apetece, podéis poner también una cucharadita de mermelada de arándanos, ¡estará aún más bueno!

20140630-213802.jpg

¡¡Espero que sea de vuestro agrado!!

¡¡¡¡Besitos y hasta muy prontitooooo!!!!

(Esta combinación está extraída del blog “Danza de fogones”).

Bon appétit!!!